lunes, 24 de octubre de 2011

Que Dios bendiga a Dios...

...era yo muy niña cuando me enojé con Dios... no entendía cómo podía ser tan "cruel" con algunas personas y porqué dejaba pasar otras situaciones sin hacer nada al respecto...

...después crecí y conocí otras religiones y otras filosofías y con una me enganché, pero sigo creyendo en alguien... en un Dios... tu Dios y mi Dios...

...mi cabeza entiende pero mi corazón no y entonces me vuelvo a enojar porque de verdad no entiendo sus extrañas maneras de actuar con las personas... cuando tú ves que hay gente increible, bondadosa, que se empeña y con deseos tan simples y a la vez tan complicados que requiere de toda su ayuda y entonces, aparentemente, los desampara...

...hoy una de esas personas tuvo una noticia espantosa después de tanto esfuerzo, dolor, gasto, distancia, fé... no lo entiendo y si hay alguien a quien podría gritar y exigir una respuesta lo haría...

...hoy ni siquiera tengo una palabra de apoyo porque no las hay... no hay abrazo que reconforte ni hombro que alcance...

...estoy enojada y triste... y sé que ella aún más...

...te quiero y esto también pasará...

1 comentario:

  1. No es personal, son estadísticas dicen amiga, gracias por estar acompañándome en silencio. Te quiero!

    ResponderEliminar