- Sobre la infertilidad de Susy y Fer, para su familia y amigos
Susy y Fer saben que los quieres y deseas que sean felices, que sean otra vez los mismos de siempre. Pero últimamente te podrán parecer aislados, deprimidos y obsesionados con la idea de tener un niño. Probablemente encuentres difícil entender porque el hecho de encargar un bebé ha teñido virtualmente todos los aspectos de sus vidas diarias.
Susy y Fer esperan que leyendo estas líneas escritas entiendas mejor el dolor que están sintiendo.
Quizás te sorprendas cuando conozcas que aproximadamente una de cada cinco parejas que decide tener un niño, no puede concebirlo. En México se estima que más de 4 millones de personas en edad reproductiva pueden presentar problemas en su fertilidad. Hay muchas posibilidades para justificar una estadística tan mala: trompas de Falopio obstruidas, problemas ováricos, alteraciones hormonales, un número bajo de espermatozoides o de mala calidad, por mencionar solo unas pocas.
Todas estas razones para conseguir un embarazo son físicas o fisiológicas, no psicológicas. Las trompas no se bloquean por el hecho de que una mujer esté pensando con intensidad en quedar embarazada o se relaje; y el hombre no puede lograr que sus espermatozoides aumenten en cantidad o viajen más rápido, lo cual no es sinónimo de problemas de erección.
Cuando alguien a quien queremos tiene problemas, es natural intentar ayudarle; y si no hay nada específico que podamos hacer, procuramos darle algún consejo. A menudo recurrimos a nuestras propias experiencias o a anécdotas que implican a otras personas que conocemos. Quizás recuerdes ahora alguna amiga que tuvo problemas para quedar embarazada hasta que ella y su marido se fueron a un crucero por el Caribe. Así que le sugieres a Susy y Fer que se tomen también unas vacaciones. Susy y Fer aprecian mucho tu consejo, pero no les sirve porque su problema tiene un origen físico. No sólo no les sirve, sino que además les afecta mucho.
De hecho, están continuamente inundados por este tipo de consejos. Imagínate lo frustrante que debe ser para ellos que les cuenten que otras parejas se quedan embarazadas “mágicamente” durante sus vacaciones, simplemente por haber hecho el amor.
Para Susy y Fer, que ya están recibiendo tratamiento para la infertilidad, hacer el amor y quedar embarazada son dos conceptos que empiezan a no estar relacionados. No te puedes imaginar la fortaleza con la que están intentando tener un bebé, y lo frustrados que se sienten cada vez que se dan cuenta de que no han tenido éxito.
Estos consejos, aunque bien intencionados, son en realidad un intento de transformar una situación extremadamente compleja y desagradable, en un problema simple. Simplificando su problema de este modo se devalúan sus sentimientos, haciendo que se sientan incomprendidos.
Lo único cierto es que no hay prácticamente nada concreto que puedas hacer para ayudar a Susy y Fer. La mejor ayuda que le puedes proporcionar es ser comprensivo con ambos y ofrecerles todo tu apoyo. Y es más fácil apoyarlos de esta manera si puedes apreciar que el hecho de no poder tener hijos, puede llegar a ser un golpe devastador.
Muchas mujeres han crecido con la esperanza de que tendrían un hijo algún día. Se han visto a sí mismas asumiendo el papel de madres desde que jugaban con muñecas. Incluso algunas mujeres no se consideran a sí mismas completas hasta que son madres. Cuando Susy piensa en que no puede tener hijos se siente, de algún modo, imperfecta. Lo peor de la situación es que Susy y Fer no tienen la certeza de que algún día puedan lograr tener un hijo.
Los mensajes esperanzadores, sobre todo aquellos que están poco fundamentados, pueden ser perturbadores, porque interfieren con su adaptación emocional. La medicina moderna ha creado esta “espada de doble filo”: ofrece esperanza donde antes no la había, pero a costa de una pequeña posibilidad de éxito.
La medicina ha logrado grandes avances, la técnica de la fertilización in vitro (FIV) consiste en extraer un óvulo de la mujer y ponerlo en contacto con el esperma en un “tubo de ensayo” para que éste lo fecunde en el laboratorio. El embrión así obtenido puede ser entonces transferido al útero de la mujer para esperar su implantación. Estas pruebas no sólo se llevan a cabo una vez y pueden llegar a durar años, con o sin éxito. A pesar de la esperanza que estas tecnologías ofrecen, no deja de ser un camino difícil de recorrer.
Algunos de estos procedimientos de alta tecnología se realizan sólo en unos pocos sitios, lo que obliga a viajar largas distancias. Incluso si el tratamiento está disponible y próximo, tienen que realizar numerosas visitas al médico, aplicarse inyecciones diariamente, compaginar continuamente su trabajo y otras actividades con los diferentes procedimientos médicos y realizar importantes desembolsos de dinero. Todo esto va precedido de pruebas de diagnóstico que pueden llegar a ser extremadamente dolorosas.
La infertilidad es una situación que resulta muy difícil exponerla claramente, por lo que son frecuentes las excusas cuando el tratamiento interfiere de alguna manera con un evento social o con el trabajo.
Después de cada intento médico de conseguir un embarazo, Susy debe adoptar una actitud de espera que está sazonada de brotes de optimismo y pesimismo. No sabe si la tensión mamaria que siente es un signo de embarazo, o un efecto secundario de los medicamentos. Si ve una pequeña mancha de sangre en su ropa interior, no sabe si es el embrión luchando por implantarse o es su período menstrual a punto de iniciar.
Muchas mujeres que no logran el embarazo después de un tratamiento de reproducción, llegan a sentir como si su “bebé” hubiera muerto. ¿Cómo puede una persona llegar a sentir pena por una vida que solo existió en su mente?
Y mientras están tratando de arreglárselas con esta confusión emocional, puede ser que lleguen las invitaciones a una fiesta infantil o a un bautizo, o se enteran de que una amiga o una compañera de trabajo está embarazada, o leen la noticia de un bebé recién nacido abandonado en un parque. ¿Puedes imaginar su envidia o su rabia por las injusticias de la vida?
Teniendo en mente que la infertilidad impregna prácticamente cualquier faceta de su existencia, es fácil entender porque están obsesionados con esta búsqueda.
Cada mes que pasa, Susy se pregunta si, al fin, este será su mes. Si no lo es, muchas veces la cuestión es si podrá reunir la energía suficiente para intentarlo de nuevo. ¿Será capaz de empezar un nuevo ciclo de tratamiento? ¿Se verá finalmente obligada a abandonar definitivamente su sueño? Es un hecho que muchas mujeres con problemas en su fertilidad se llegan incluso a preguntar hasta cuándo se mantendrá su relación de pareja.
Cuando hables con Susy o Fer trata de “sintonizar” con el peso que llevan. Ellos saben que te preocupas. Quizás un día necesiten hablar contigo de esta mala experiencia. Pero también saben que no hay nada que puedas hacer o decir para lograr el embarazo y temen que les hagas una sugerencia que incluso aumente su dolor.
Fer y Susy necesitan de tu apoyo, no los critiques por alguna de las cosas que hacen. Decir algo como “Me preocupo por ti. Después de leer esto, me hago más a la idea de lo duro que debe ser esto para ti. Me gustaría poder ayudarte y estoy para escucharte y llorar contigo, si es que tienes ganas de llorar. También estoy para animarte cuando pienses que no hay ninguna esperanza. Puedes hablar conmigo, en cualquier momento a cualquier hora” ayudaría mucho.
La cuestión más importante que hay que recordar es que Susy está angustiada y preocupada al igual que Fer porque este es un camino lleno de incertidumbre.
Escucha lo que tienen que decir, pero no juzgues. No menciones que el hecho de no poder tener hijos de forma natural es la voluntad de Dios, si ese fuera realmente el caso, que sentido tendría el uso de toda esa tecnología para intentar hacer realidad lo que la naturaleza por sí misma no ha podido. La mayoría de las personas estamos siempre aprendiendo a comunicarnos en forma escrita o hablada, pero tenemos muy poco entrenamiento en escuchar con la intención de entender, porque generalmente se escucha con la intención de contestar.
Después de la necesidad física de sobrevivir, la necesidad más importante de una persona es la de sobrevivir psicológicamente. Por tal motivo escuchar con empatía es una herramienta muy poderosa que proporciona información precisa, además de poder ver el mundo como lo mira cada uno de ellos y no sugerir sobre el mundo que cada uno de nosotros miramos. Dentro de todos los problemas de pareja que tendrán que sortear, la infertilidad es una de las situaciones más devastadoras por enfrentar.
Igual que una habitación normal puede ser una carrera de obstáculos para una persona con discapacidad visual, la vida cotidiana puede estar llena de “peligros” para una pareja infértil; peligros que no existen para una pareja con hijos.
La Navidad es un buen ejemplo de las muchas fiestas que son especialmente difíciles para ellos. Marca de forma muy acusada el paso del tiempo. Se acuerdan de lo que pensaron en las últimas navidades: que el próximo año tendrían un niño o una niña con quien disfrutar junto a su familia y amigos, cada fiesta tiene su particular carga emocional para ellos. Ver a otras parejas con sus hijos les muestra la familia que han sido incapaces de construir.
Es frecuente que en alguna reunión social alguien les pregunte sobre el tiempo que llevan de casados y si tienen niños, en ese momento les gustaría salir corriendo, pero no pueden. Y si se les ocurre comentar que tienen problemas para concebir, probablemente comiencen los consejos, justo lo que no necesitan: “relájate; no te preocupes; vendrán pronto”, o aún peor: “Qué suerte tienes, yo que tengo hijos, me gustaría poder disfrutar de la libertad que disfrutas ahora”. Son esta clase de comentarios los que hacen que se sientan devaluados.
El ser consciente de como su sueño cae en pedazos con una periodicidad mensual, les hace difícil reunir la energía suficiente. Ir a una fiesta con niños puede ser doloroso, pero también lo es distanciarse de los encuentros sociales que celebran sus familias y amigos. La vida es muy estresante para Susy y Fer, sin embargo, hacen lo posible por sobrellevarlo. Se comprensivo, en algunas ocasiones los notarás deprimidos, en otras enfadados, a veces estarán física y emocionalmente extenuados. Se han embarcado en una ardua aventura física, emocional y económica, con una baja probabilidad de éxito. Sin embargo, cuanto más perseveren en su empeño, mayores son las posibilidades de conseguir finalmente un embarazo. En este momento no tienen idea de lo que ocurrirá, no saben porque les ha tocado vivir esta situación, pero nadie lo sabe; todo lo que conocen es la angustia diaria.
Lo que ellos esperan de ti, es ser comprendidos y sentirse apreciados. Necesitan a alguien en quien poder confiar. La confianza es una emoción que se manifiesta con tranquilidad, calma, aproximación y franqueza. En si es la emoción que humaniza pues hace posible acercarse a la otra persona.